RESUMEN DEL CURSO DE DERECHO ADUANERO

EL COMERCIO INTERNACIONAL EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

El artículo 131 constitucional establece:

Es facultad privativa de la Federación gravar las mercancías que se importen o exporten, o que pasen de tránsito por el territorio nacional, así como reglamentar en todo tiempo y aún prohibir, por motivos de seguridad o de policía, la circulación en el interior de la República de toda clase de efectos, cualquiera que sea su procedencia; pero sin que la misma Federación pueda establecer, ni dictar, en el Distrito Federal, los impuestos y leyes que expresan las fracciones VI y VII del artículo 117.

El Ejecutivo podrá ser facultado por el Congreso de la Unión para aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e importación, expedidas por el propio Congreso, y para crear otras; así como para restringir y para prohibir las importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos, artículos y efectos, cuando lo estime urgente, a fin de regular el comercio exterior, la economía del país, la estabilidad de la producción nacional, o de realizar cualquiera otro propósito, en beneficio del país. El propio Ejecutivo al enviar al Congreso el Presupuesto Fiscal de cada año, someterá a su aprobación el uso que hubiese hecho de la facultad concedida.

Artículo 89: Las facultades y obligaciones del Presidente, son las siguientes:



XIII. Habilitar toda clase de puertos, establecer aduanas marítimas y fronterizas, y designar su ubicación.

Artículo 73:

El Congreso tiene facultad:



XXIX. Para establecer contribuciones:

1o. Sobre el comercio exterior;…

Artículo 117:

Los Estados no pueden, en ningún caso:



IV. Gravar el tránsito de personas o cosas que atraviesen su territorio.

V. Prohibir ni gravar directa ni indirectamente la entrada a su territorio, ni la salida de él, a ninguna mercancía nacional o extranjera.

VI. Gravar la circulación ni el consumo de efectos nacionales o extranjeros, con impuestos o derechos cuya exención se efectúe por aduanas locales, requiera inspección o registro de bultos o exija documentación que acompañe la mercancía.

VII. Expedir ni mantener en vigor leyes o disposiciones fiscales que importen diferencias de impuestos o requisitos por razón de la procedencia de mercancías nacionales o extranjeras, ya sea que esta diferencia se establezca respecto de la producción similar de la localidad, o ya entre producciones semejantes de distinta procedencia.



CONCEPTO DE DERECHO ADUANERO.

Es el conjunto de instituciones y principios que se manifiestan en normas jurídicas que regulan la actividad aduanera del estado, las relaciones entre el estado y los particulares que intervienen en dicha actividad, la infracción a esas normas, sus correspondientes sanciones y los medios de defensa de los particulares frente al estado.[1]

La actividad aduanera es aquella que realiza o ejecuta el estado, consistente el fijar lugares autorizados para permitir el ingreso a territorio nacional o la salida del mismo de bienes o cosas, medios de transporte y personas; ejecutar y verificar los actos y formalidades que deben llevar a cabo ante la aduana todas las personas que intervengan en esas actividades de ingreso, tránsito o salida del territorio nacional; exigir o verificar el cumplimiento de las obligaciones y requisitos establecidos por las leyes y otros ordenamientos para permitir dichas entradas y salidas por las fronteras de su territorio; establecer y ejecutar actos de control sobre los bienes o cosas y medios de transporte durante el tiempo que dure su estancia en territorio nacional o en el extranjero.[2]

El derecho aduanero es el conjunto de normas jurídicas que regulan, por medio de un ente administrativo, las actividades o funciones del estado en relación con el comercio exterior de mercancías que entren o salgan en sus diferentes regímenes al o del territorio aduanero, así como de los medios y tráficos en que se conduzcan y las personas que intervienen en cualquier fase de la actividad o que violen las disposiciones jurídicas.[3]

De la interpretación del artículo primero de la Ley Aduanera, se puede concluir que el derecho aduanero es el conjunto de disposiciones legales y demás ordenamientos, que regulan la entrada al territorio nacional y la salida del mismo de mercancías y de los medios en que se transportan o conducen, el despacho aduanero y los hechos o actos que deriven de éste o de dicha entrada o salida de mercancías; estando obligados al cumplimiento de las citadas disposiciones y ordenamientos quienes introducen mercancías al territorio nacional o las extraen del mismo, ya sean sus propietarios, poseedores, destinatarios, remitentes, apoderados, agentes aduanales o cualesquiera personas que tengan intervención en la introducción, extracción, custodia, almacenaje, manejo y tenencia de las mercancías o en los hechos o actos mencionados en el párrafo anterior.

En resumen su objeto es regular:

- La entrada al territorio nacional y la salida del mismo de mercancías y de los medios en que se transportan o se conducen.

- El despacho aduanero.

- Hechos o actos que deriven de lo anterior.

- A las Personas que intervienen.

ADUANAS:

Las Aduanas son las autoridades administrativas que cuentan con facultades y ejercen funciones, exclusivas y relativas a la introducción o salida de mercancías del territorio nacional.

La entrada o la salida de mercancías del territorio nacional, las maniobras de carga, descarga, transbordo y almacenamiento de las mismas, el embarque o desembarque de pasajeros y la revisión de sus equipajes, deberá efectuarse por lugar autorizado, en día y hora hábil. Quienes efectúen su transporte por cualquier medio, están obligados a presentar dichas mercancías ante las autoridades aduaneras junto con la documentación exigible (art. 10 Ley Aduanera).

TIPOS DE ADUANAS SEGÚN SU UBICACIÓN:

- Fronterizas.

- Marítimas.

- Interiores.

En el territorio nacional existen 49 aduanas. (Reglamento interior del servicio de administración tributaria art. 37 apartado B).



NATURALEZA JURÍDICA DE LAS ADUANAS.

El Servicio de Administración Tributaria es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que para el despacho de sus asuntos se encuentra integrado de las siguientes Unidades Administrativas Generales (arts. 1 y 2 Reglamento Interior del SAT):

- Administración General de Aduanas.

a) Administración Central de Operación Aduanera.

b) Administración Central de Regulación Aduanera.

c) Administración Central de Planeación Aduanera.

d) Administración Central de Contabilidad y Glosa.

e) Administración Central de Investigación Aduanera.

f) Administración Central de Inspección Fiscal y Aduanera.

g) Administración Central de Asuntos Internacionales.

h) Administración Central de Competencias y Modernización Aduanera.

- Administración General de Servicios al Contribuyente.

- Administración General Jurídica.

- Administración General De Recaudación.

- Administración General de Recursos y Servicios.

- Administración General de Comunicaciones y Tecnologías de la Información.

- Administración General de Evaluación.

- Administración General de Planeación.

Dependiendo de las unidades administrativas generales, las centrales, regionales, locales y aduanas.

DESPACHO ADUANERO (DESPACHO DE MERCANCÍAS):

El artículo 35 de la Ley Aduanera establece lo siguiente:

… se entiende por despacho el conjunto de actos y formalidades relativos a la entrada de mercancías al territorio nacional y a su salida del mismo, que de acuerdo con los diferentes tráficos y regímenes aduaneros establecidos en el presente ordenamiento, deben realizar en la aduana las autoridades aduaneras y los consignatarios, destinatarios, propietarios, poseedores o tenedores en las importaciones y los remitentes en las exportaciones, así como los agentes o apoderados aduanales.

MERCANCÍAS.

Son los productos, artículos, efectos y cualesquier otros bienes, aun cuando las leyes los consideren inalienables o irreductibles a la propiedad particular (Ley Aduanera Artículo 2º fracción III).

La Ley de los impuestos Generales de Importación y de Exportación, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18 de Junio de 2007, en su artículo 2º, regla 9ª Complementaria, establece lo siguiente:

No se considerarán como mercancías y, en consecuencia, no se gravarán:

a) Los ataúdes y las urnas que contengan cadáveres o sus restos;

b) La correspondencia;

c) los efectos importados por vía postal cuyo impuesto no exceda de la cantidad que al efecto establezca la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mediante regla de carácter general en materia aduanera.

d) Las muestras y muestrarios que por sus condiciones carecen de valor comercial. Se entiende que no tienen valor comercial:

- Los que han sido privados de dicho valor, mediante operaciones físicas de inutilización que eviten toda posibilidad de ser comercializados; o

- Los que por su cantidad, peso, volumen u otras condiciones de presentación, indiquen sin lugar a dudas, que solo pueden servir de muestras o muestrarios.

AGENTE ADUANAL.

Es la persona física que a través de una patente, otorgada por la autoridad hacendaria, interviene ante una aduana para despachar mercancías en cualquiera de los regímenes aduaneros en virtud de los servicios profesionales que presta.[4]

Es la persona física autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mediante una patente, para promover por cuenta ajena el despacho de las mercancías (artículo 159 de la Ley Aduanera).

Tendrá el carácter de apoderado aduanal la persona física designada por otra persona física o moral para que en su nombre y representación se encargue del despacho de mercancías, siempre que obtenga la autorización de la Secretaría. El apoderado aduanal promoverá el despacho ante una sola aduana, en representación de una sola persona (artículo 168 de la Ley Aduanera).

PEDIMENTO DE IMPORTACIÓN Y SUS ANEXOS (ARTÍCULO 36 LEY ADUANERA).

Quienes importen o exporten mercancías están obligados a presentar ante la aduana, por conducto de un agente aduanal, un pedimento en la forma oficial aprobada por la secretaría.

El pedimento se deberá acompañar la siguiente documentación:

- Factura comercial (documento que exprese el valor comercial de las mercancías).

- El conocimiento de embarque o guía.

- Los documentos que comprueben el cumplimiento a las regulaciones y restricciones no arancelarias.

- Documento que determine procedencia y origen de la mercancía.

- Cuenta aduanera de garantía.

- Certificado de peso o volumen.

- La información que permita identificación, análisis y control de la mercancía.

RECINTO FISCAL Y RECINTO FISCALIZADO.

La entrada o la salida de mercancías del territorio nacional, las maniobras de carga, descarga, transbordo y almacenamiento de las mismas, el embarque o desembarque de pasajeros y la revisión de sus equipajes, deberá efectuarse por lugar autorizado, en día y hora hábil. Quienes efectúen su transporte por cualquier medio, están obligados a presentar dichas mercancías ante las autoridades aduaneras junto con la documentación exigible (artículo 10 Ley Aduanera).

Los recintos fiscales son aquellos lugares en donde las autoridades aduaneras realizan indistintamente las funciones de manejo, almacenaje, custodia, carga y descarga de las mercancías de comercio exterior, fiscalización, así como el despacho aduanero de las mismas (artículo 14 segundo párrafo Ley Aduanera).

El servicio de administración tributaria podrá otorgar concesión para que los particulares presten los servicios de manejo, almacenaje y custodia de mercancías, en inmuebles ubicados dentro de los recintos fiscales, en cuyo caso se denominarán recintos fiscalizados (artículo 14 tercer párrafo Ley Aduanera).

ABANDONO DE MERCANCÍAS.

Causarán abandono en favor del fisco federal las mercancías que se encuentren en depósito ante la aduana, en los siguientes casos:

I. Expresamente, cuando los interesados así lo manifiesten por escrito.

II. Tácitamente, cuando no sean retiradas dentro de los plazos que a continuación se indican:

a) tres meses, tratándose de la exportación.

b) tres días, tratándose de mercancías explosivas, inflamables, contaminantes, radiactivas o corrosivas, así como de mercancías perecederas o de fácil descomposición y de animales vivos.

Los plazos a que se refiere este inciso, serán de hasta 45 días, en aquellos casos en que se cuente con instalaciones para el mantenimiento y conservación de las mercancías que se trate.

c) dos meses, en los demás casos. (Artículo 29 Ley Aduanera)

CLASIFICACIÓN ARANCELARIA.

Las mercancías se encuentran clasificadas en la ley de los impuestos generales de importación y de exportación.

La clasificación arancelaria es la acción y el efecto de clasificar aduaneramente y, por lo tanto, tiene dos acepciones:

1. La actividad físico intelectual de identificar una mercancía concreta y ubicarla dentro de alguna de las descripciones o textos que contiene la nomenclatura, esto es, ubicar la realizad de cierta mercadería dentro del texto conceptual previsto en la tarifa.

2. La clave numérica de la fracción arancelaria que corresponde a determinada mercancía.[5]

La fracción arancelaria permite determinar los impuestos al comercio exterior

a que se encuentran sujetas las mercancías, permisos, regulaciones, normas oficiales mexicanas y demás requisitos que se deben de cumplir al importarlas o exportarlas.

IMPUESTOS AL COMERCIO EXTERIOR.

- Impuesto general de importación: su base gravable es el valor en aduanas de la mercancía.

- Impuesto general de exportación: su base gravable es el valor comercial de la mercancía.

Dichos impuestos pueden ser:

1.- ad valorem.

2.- específicos.

3.- mixtos.

Pueden adoptar las siguientes modalidades:

1.- arancel cupo.

2.- arancel estacional.

(Artículos 12 y 13 de la Ley de Comercio Exterior).

REGÍMENES ADUANEROS.

Las normas aduaneras establecen las formas de destinación y los particulares podrán voluntariamente seleccionar para sus mercancías, algunas de esas formas debiendo de cumplir con las obligaciones aduaneras propias del régimen escogido.[6]

Las mercancías que se introduzcan al territorio nacional o se extraigan del mismo, podrán ser destinadas a alguno de los regímenes aduaneros siguientes:

A. Definitivos.

I. De importación.

II. De exportación.

B. Temporales.

I. De importación.

a) para retornar al extranjero en el mismo estado.

b) para elaboración, transformación o reparación en programas de maquila o de exportación.

II. De exportación.

a) para retornar al país en el mismo estado.

b) para elaboración, transformación o reparación.

C. Depósito fiscal.

D. Tránsito de mercancías.

I. Interno.

II. Internacional.

E. Elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado.

F. Recinto fiscalizado estratégico. (Artículo 90 Ley Aduanera)

FACULTADES DE COMPROBACIÓN DE LAS AUTORIDADES ADUANERAS:

- Primer reconocimiento: verificación física y documental de las mercancías que se realiza en el recinto fiscal por los verificadores de mercancías (Ley aduanera).

- Segundo reconocimiento: verificación física y documental de las mercancías que se realiza en el recinto fiscal por los dictaminadores aduaneros (Ley Aduanera).

- Verificación de mercancía de procedencia extranjera en transporte (Ley Aduanera y Código Fiscal de la Federación).

- Visita domiciliaria (Ley Aduanera y Código Fiscal de la Federación).

- Facultades de glosa (Ley Aduanera y Código Fiscal de la Federación).

PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS EN MATERIA ADUANERA.

Las autoridades aduaneras procederán al embargo precautorio de las mercancías y de los medios en que se transporten, en los siguientes casos:

l. Cuando las mercancías se introduzcan a territorio nacional por lugar no autorizado o cuando las mercancías extranjeras en tránsito internacional se desvíen de las rutas fiscales o sean transportadas en medios distintos a los autorizados tratándose de tránsito interno.

II.- Cuando se trate de mercancías de importación o exportación prohibida o sujeta a las regulaciones y restricciones no arancelarias a que se refiere la fracción II, del artículo 176 de esta Ley y no se acredite su cumplimiento o sin acreditar el cumplimiento de las normas oficiales mexicanas o, en su caso, se omita el pago de cuotas compensatorias. Tratándose de las normas oficiales mexicanas de información comercial, sólo procederá el embargo cuando el incumplimiento se detecte en el ejercicio de visitas domiciliarias o verificación de mercancías en transporte.

III.- Cuando no se acredite con la documentación aduanera correspondiente, que las mercancías se sometieron a los trámites previstos en esta Ley para su introducción al territorio nacional o para su internación de la franja o región fronteriza al resto del país y cuando no se acredite su legal estancia o tenencia, o se trate de vehículos conducidos por personas no autorizadas. En el caso de pasajeros, el embargo precautorio procederá sólo respecto de las mercancías no declaradas, así como del medio de transporte, siempre que se trate de vehículo de servicio particular, o si se trata de servicio público, cuando esté destinado a uso exclusivo del pasajero o no preste el servicio normal de ruta.

IV.- Cuando con motivo del reconocimiento aduanero, del segundo reconocimiento o de la verificación de mercancías en transporte, se detecte mercancía no declarada o excedente en más de un 10% del valor total declarado en la documentación aduanera que ampare las mercancías.

V. Cuando se introduzcan dentro del recinto fiscal vehículos de carga que transporten mercancías de importación sin el pedimento que corresponda para realizar el despacho de las mismas.

VI. Cuando el nombre o domicilio fiscal del proveedor o importador, señalado en el pedimento o en la factura, sean falsos o inexistentes o cuando en el domicilio fiscal señalado en dichos documentos, no se pueda localizar al proveedor o la factura sea falsa.

VII. Cuando el valor declarado en el pedimento sea inferior en un 50% o más al valor de transacción de mercancías idénticas o similares determinado conforme a los artículos 72 y 73 de esta Ley, salvo que se haya otorgado la garantía a que se refiere el artículo 86-A fracción I de esta Ley.

En los casos a que se refieren las fracciones VI y VII se requerirá una orden emitida por el administrador general o el administrador central de investigación aduanera de la Administración General de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria, para que proceda el embargo precautorio durante el reconocimiento aduanero, segundo reconocimiento o verificación de mercancías en transporte.

En los casos a que se refieren las fracciones I, II, III, IV, VI y VII el medio de transporte quedará como garantía del interés fiscal, salvo que se cumpla con los requisitos y las condiciones que establezca el Reglamento. Por lo que se refiere a las fracciones III y IV, el resto del embarque quedará como garantía del interés fiscal, salvo que se trate de maquiladoras o empresas con programas de exportación autorizados por la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, en este caso, sólo se procederá al embargo de la totalidad del excedente, permitiéndose inmediatamente la salida del medio de transporte y del resto de la mercancía correctamente declarada. (Artículo 151 Ley Aduanera)

Las autoridades aduaneras levantarán el acta de inicio del procedimiento administrativo en materia aduanera, cuando con motivo del reconocimiento aduanero, del segundo reconocimiento, de la verificación de mercancías en transporte o por el ejercicio de las facultades de comprobación, embarguen precautoriamente mercancías en los términos previstos por esta Ley.

En dicha acta se deberá hacer constar:

I. La identificación de la autoridad que practica la diligencia.

II. Los hechos y circunstancias que motivan el inicio del procedimiento.

III. La descripción, naturaleza y demás características de las mercancías.

IV. La toma de muestras de las mercancías, en su caso, y otros elementos probatorios necesarios para dictar la resolución correspondiente.

Deberá requerirse al interesado para que designe dos testigos y señale domicilio para oír y recibir notificaciones dentro de la circunscripción territorial de la autoridad competente para tramitar y resolver el procedimiento correspondiente, salvo que se trate de pasajeros, en cuyo caso, podrán señalar un domicilio fuera de dicha circunscripción.

Se apercibirá al interesado de que si los testigos no son designados o los designados no aceptan fungir como tales, quien practique la diligencia los designará; que de no señalar el domicilio, de señalar uno que no le corresponda a él o a su representante, de desocupar el domicilio señalado sin aviso a la autoridad competente o señalando un nuevo domicilio que no le corresponda a él o a su representante, de desaparecer después de iniciadas las facultades de comprobación o de oponerse a las diligencias de notificación de los actos relacionados con el procedimiento, negándose a firmar las actas que al efecto se levanten, las notificaciones que fueren personales se efectuarán por estrados, siempre que, en este último caso y tratándose del reconocimiento aduanero, segundo reconocimiento o de la verificación de mercancías en transporte, se cuente con visto bueno del administrador de la aduana.

Dicha acta deberá señalar que el interesado cuenta con un plazo de diez días hábiles, contados a partir del día siguiente a aquel en que surta efectos la notificación, a fin de ofrecer las pruebas y formular los alegatos que a su derecho convenga.

Cuando el embargo precautorio se genere con motivo de una inexacta clasificación arancelaria podrá ofrecerse, dentro del plazo señalado, la celebración de una junta técnica consultiva para definir si es correcta o no la clasificación arancelaria manifestada en el pedimento; dicha junta deberá realizarse dentro de los tres días hábiles siguientes a su ofrecimiento. En caso de ser correcta la clasificación arancelaria manifestada en el pedimento la autoridad aduanera que inició el procedimiento acordará el levantamiento del embargo y la entrega de las mercancías, dejando sin efectos el mismo, en caso contrario, el procedimiento continuará su curso legal. Lo dispuesto en este párrafo no constituye instancia.

La autoridad que levante el acta respectiva deberá entregar al interesado, copia del acta de inicio del procedimiento, momento en el cual se considerará notificado. (Artículo 150 Ley Aduanera)

RETENCIÓN DE MERCANCÍAS.

Las autoridades aduaneras, con motivo del ejercicio de sus facultades de comprobación, procederán a la retención de las mercancías o de los medios de transporte, en los siguientes casos:

I. Cuando con motivo del reconocimiento aduanero, segundo reconocimiento o verificación de mercancía en transporte, no se presente el documento en el que conste el depósito efectuado en la cuenta aduanera de garantía en el caso de que el valor declarado sea inferior al precio estimado.

II. Cuando con motivo del reconocimiento aduanero o segundo reconocimiento, no se acredite el cumplimiento de normas oficiales mexicanas de información comercial.

Asimismo, procederá la retención de los medios de transporte de las mercancías que hubieran ocasionado daños en los recintos fiscales, en este supuesto las mercancías no serán objeto de retención.

Las autoridades aduaneras en el acta de retención que para tal efecto se levante, harán constar la fundamentación y motivación que dan lugar a la retención de la mercancía o de los medios de transporte, debiendo señalarse al interesado que tiene un plazo de quince días, para que presente la garantía a que se refiere el artículo 36, fracción I, inciso e) de esta Ley, o de treinta días para que dé cumplimiento a las normas oficiales mexicanas de información comercial o se garanticen o paguen los daños causados al recinto fiscal por el medio de transporte, apercibiéndolo que de no hacerlo, la mercancía o el medio de transporte, según corresponda, pasarán a propiedad del Fisco Federal, sin que para ello se requiera notificación de resolución alguna. Los plazos señalados en este párrafo se computarán a partir del día siguiente a aquél en que surta efectos la notificación del acta de retención. (Artículo 158 Ley Aduanera)

MEDIOS DE DEFENSA DE LOS CONTRIBUYENTES ANTE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS EMITIDOS POR LAS AUTORIDADES ADUANERAS.

Recurso de revocación:

Contra los actos administrativos dictados en materia fiscal federal, se podrá interponer el recurso de revocación. El recurso de revocación procederá contra las resoluciones definitivas dictadas por autoridades fiscales federales que: dicten las autoridades aduaneras. Código Fiscal de la Federación. Art.116 y 117.

Juicio ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

Es un juicio que se entabla ante un organismo jurisdiccional ubicado dentro del marco del poder ejecutivo o del poder judicial, que tiene por objeto resolver una controversia suscitada entre un particular y una autoridad administrativa, como consecuencia de un acto o resolución dictada por esta última y que lesiona los derechos o intereses del primero.[7] Ley Federal del Procedimiento Contencioso Administrativo.

BIBLIOGRAFÍA.

- Arteaga Nava, Elisur. Derecho Constitucional. Tercera edición, Editorial

Oxford, México D.F. 2009.

- Carvajal Contreras, Máximo. Derecho Aduanero. Décima Quinta Edición,

Editorial Porrúa, México, D.F. 2009.

- Díaz – Leal, Eduardo Reyes. El Despacho Aduanal, Editorial Bufete

Internacional, México D.F. 2003.

- Rohde Ponce, Andrés. Derecho Aduanero Mexicano. Primera Edición,

Editorial ISEF, Tlalnepantla, Estado de México, 2002.

- Sánchez Gómez, Narciso. Derecho Fiscal Mexicano. Séptima Edición,

Editorial Porrúa, México, 2009.

- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

- Ley Aduanera.

- Ley de Comercio Exterior.

- Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación.

- Ley Federal del Procedimiento Contencioso Administrativo.

- Código Fiscal de la Federación.

- Reglamento Interior del Servicio de Administración Tributaria.

[1]Rohde Ponce, Andrés. Derecho Aduanero Mexicano. Tomo I, Primera Edición, Editorial ISEF, Tlalnepantla, Estado de México, 2002, p. 55.
[2] Ibídem. P. 56.
[3] Carvajal Contreras, Máximo. Derecho Aduanero. Décima Quinta Edición, Editorial Porrúa, México, D.F., 2009, p. 4.
[4] Carvajal Contreras, Máximo. Op. Cit. P. 410
[5] Rohde Ponce, Andrés. Derecho Aduanero Mexicano. Tomo II, Primera Edición, Editorial ISEF,
Tlalnepantla, Estado de México, 2002, p. 272.
[6] Carvajal Contreras, Máximo. Op. Cit. P. 429.
[7] Sánchez Gómez, Narciso. Derecho Fiscal Mexicano. Séptima Edición, Editorial Porrúa, México, 2009, p. 595.

Entradas populares