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jueves, 26 de enero de 2012

¿QUE ES EL PROTOCOLO DE ESTAMBUL?


Por Guadalupe Cruz

México, 17 oct 06 (CIMAC).- El Protocolo de Estambul es una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas (ONU) presentada el 9 de agosto de 1999, con la finalidad de combatir en el mundo la tortura, práctica denigrante para la humanidad.


Los principios más importantes que comprende el manual son la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles inhumanas o degradantes.

El concepto de tortura fue retomado del que estableció en 1984 la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, que define este acto como todo el que intencionalmente infringe sufrimiento grave físico o mental con el objetivo de obtener de ella o un tercero información o castigarla por un delito que haya cometido o se sospeche que haya incurrido.

El manual es reconocido como un estándar internacional que permite ser veraz en la detección de la tortura física o psicológica. Ofrece parámetros médicos y también orientación para realizar la investigación de probables casos de crueldad ejercida por el Estado.

Los principios más importantes que comprende este documento en la investigación de casos de tortura, según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), son la habilidad, la imparcialidad, la independencia, la prontitud, la ética médica y la confidencialidad.

El principal objetivo es brindar directrices internacionales aplicables a la evaluación de las personas que confiesen haber sido torturadas y haber sufrido malos tratos.

El protocolo es un arma eficaz y de gran ayuda para detectar y combatir la tortura, debido a que contiene una guía completa para la investigación, la cual abarca especificaciones en el ámbito jurídico para tratar los casos de tortura, además de los aspectos físicos y psicológicos, indicadores de maltrato.

El documento es el resultado de tres años de análisis, investigación y redacción, tarea de la que se hicieron cargo más de 75 expertos en derecho, salud y derechos humanos, representantes de 40 organizaciones pertenecientes a 15 países.

El personal que laboró en la creación del Protocolo de Estambul comprende: médicos forenses, médicos, psicólogos, observadores de derechos humanos y juristas de Chile, Costa Rica, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Israel, Países Bajos, Francia, India, Sudáfrica, Suiza, Turquía y territorios palestinos ocupados.